28 abr. 2008

Una jornada en Sevilla

Queridos lectores de este blog:

Hoy me he sentido con ganas de escribir una entrada al estilo de lo que fue el inicio de este tipo de ciber-literatura: un diario accesible a todos los internautas. Desde que el editor de mi segundo libro me abrió el blog, no he añadido aquí más que notas de prensa o alguno de los opúsculos con los que colaboro en el periódico literario Irreverentes. Pero ayer fue mi cumpleaños. Y aunque no suelo realizar en tal fecha más celebración que la de abrir la temporada de los espetos de sardinas, alguna que otra decisión he llegado a tomar un 27 de abril. Por eso he pensado cambiar de registro para relatar en primera persona una de las actividades que me han ocupado la semana pasada.
Y es que el jueves 24 me preparó Algaida Ediciones una jornada completa en Sevilla para promocionar mi novela Regina angelorum. En el hall de la Estación de Santa Justa me esperaba María, una joven periodista que hizo las labores de manager. A fin de reconocerla acudió con un ejemplar del libro que sacudió en el aire nada más verme subir por la rampa mecánica cerrando la hilera de pasajeros.
Hola, soy María, la que hablé contigo por teléfono. Encantado, María.
Sendos besos. Cambiamos un par de comentarios: que si el nuevo trayecto del AVE, que si qué rapidez, que si sabes dónde hay un lavabo, porque la lectura de la prensa deja los dedos manchados de tinta, que si tenemos un día muy ocupado... Un taxi nos lleva a Radio Nacional. El conductor no atina con el camino por el que atravesar la Cartuja. María le indica hasta que el chófer da en la tecla y nos deja en la entrada del edificio. Una simple indicación al guardia de seguridad y nos encaminamos a los estudios. Esta chica tan simpática se desenvuelve con mucha soltura.
El entrevistador se ha leído el libro. No sé con seguridad si llevaba un cuestionario preparado, pero maneja muy bien la conversación. Con un planteamiento muy acertado, pulsa las claves justas. Es la primera vez en la mañana que hablo de Bécquer. Ha quedado algo simpático y atractivo. Espero que despierte interés.
Mientras tanto, María ha llamado a otro taxi que nos espera en la barrera: al centro, por favor, al Hotel Inglaterra. Al parecer, allí estamos citados con más gente. Durante el trayecto le comento que me ha gustado lo de antes, que el locutor no me ha preguntado lo que acostumbran preguntar quienes solo han consultado la reseña de la obra y las solapas: ¿de qué va la novela?: cuestión siempre embarazosa para quien ha invertido 240 páginas en escribirla. Frente al Hotel están montando la Feria del Libro. La miro con ganas, siempre me han gustado las ferias del libro, aunque también con algo de miedo, pues el 10 de mayo firmaré allí ejemplares.
¿De verdad que te da miedo, Alberto? Sí, María, más bien sí: presentaciones, las que me echen, pero eso de parapetarme detrás de una mesa, solo..., qué se yo, no me veo en ese papel. Tú no te preocupes, habrá gente, y también estaré yo, mi agencia pone caseta.
Que alguien me acompañe un rato me consuela. Apenas nos acomodamos en uno de los salones del Hotel cuando aparece la periodista de Europa Press. También ha hecho los deberes. Realiza observaciones sobre la trama y el fondo de Regina angelorum que ni siquiera se me habian ocurrido. Le digo que sus apreciaciones son muy interesantes. Cuando a partir de aquella misma noche comenzaron a publicar su nota algunos medios, compruebo que ha realizado un buen trabajo. Mientras llega el siguiente, nos da tiempo de tomar un refresco en un bar cercano. A la vuelta ya está Colinet, el del programa de Kronos de la CRN, en el recibidor. Le manifiesto mi alegría por ser la cuarta persona que veo esta mañana sosteniendo "Regina angelorum" bajo el brazo.
Por indicaciones del cámara, buscamos un encuadre donde no moleste la luz de la calle. De nuevo queda una entrevista graciosa. Además, después charlamos un buen rato con Colinet. Le confieso que me encanta escucharlo, que es una de esas personas que tienen el don de encantar con su relato. Almorzamos María y yo en un Mesón a dos calles del hotel. Gambas cocidas que compartimos de primero. Ella, Pez espada a la plancha. Yo, Solomillo a la mostaza. (Adviértanse las mayúsculas que preceden a cada plato.) Todo estaba cocinado con mucho amor. Porque eso se nota con el primer bocado. Inevitable en estos trances hablar de cocina. Aunque tocamos también muchos otros temas.
De ahí, otro taxi nos cruza de nuevo el río hacia Canal SUR Radio. Ahora es una mujer la encargada de entrevistarme. Se ve que se turnan los sexos. Ella insiste todo el rato en referirse a Regina angelorum como mi cuarta novela. No la saco de su error. Otra cosa es que hubiese dicho la segunda. Me pide un muy breve extracto de 30 segundos para otro corte. En mi afán por no repetirme (me aburriría decir siempre lo mismo), balbuceo un poco en la síntesis que pretendo original. Hasta ese momento casi logro no reproducir las mismas declaraciones. Salvo por Bécquer, claro, pero es que, aparte de que es verdad que me inspiré en una de sus leyendas, Gustavo Adolfo me fascina y me encuentro en la ciudad en que nació. María promete, si nos queda tiempo después, llevarme a ver su casa natal.
Volvemos al Inglaterra. Son las cinco en punto, es decir, mi organismo pide un té bajo amenaza de revolución metabólica y orgánica. Ello obliga a que nos sentemos en la cafetería con el periodista de EFE. Es el primero que me habla de usted. Choca. María también lo nota pues me lo sugiere con su mirada. Y cae por fin la pregunta tan temida, aunque esta vez aliñada de un matiz que causa cierto estupor.
Bueno, don Alberto, reconozco que no me he leído la novela, pero, entre otras cosas, pensaba preguntarle qué puede usted decirme sobre ella para que me entren ganas de leerla.

Otra mirada entre María y yo. Tras el interrogatorio oficial, el periodista apaga la grabadora para platicar ya en off the record. Entonces me informa acerca del libro que tiene escrito y que quiere editar: una colección de microrrelatos de estos que están tan de moda. Se me vienen a la cabeza las aseveraciones que vertí en la contraportada del último número de Irreverentes. Me pregunta si mi novela se ajusta a los cánones del siglo XXI. Me los describe. Le confieso que no soy un teórico de la literatura, pero que esas cosas que él asegura las recoge la crítica que he leído sobre Regina angelorum, o sea, que si me ha salido una novela del siglo XXI ha sido puro azar. Como casi todos, se extraña de que un matemático se meta en estas lides. Le hablo de Carroll (de quien le aclaro que es el autor de las deliciosas Alicias, pues no localiza de inmediato al genio inglés), de Sant-Exupéry..., de que me gustaba leer desde chico, y que mi madre me abrió una cuenta en una librería para que comprara allí lo que me viniese en gana... Total, que es de este material postgrabación del que se surtió para su nota.
Antes de partir hacia Santa Justa, María, como me prometió, me lleva hasta la casa de Bécquer. Estoy un rato mirándola. Bellísima. Qué lástima que no sea visitable un lugar de culto como ese. Ya en la estación, libero a María de su condenada tarea de lazarillo. Le confieso que he pasado un día muy divertido. Ella me halaga con parecida impresión. La verdad, estoy deseando volver el 10 a la Feria del Libro. Me quedaré esa noche en Sevilla pues hace tiempo que no paseo por sus calles.

25 abr. 2008

Regina Angelorum en Granada Digital

- www.granadadigital.com
libros
Alberto Castellón reflexiona sobre la crueldad infantil en la novela 'Regina Angelorum', ganadora del Premio Felipe Trigo
24/04/2008 - 14:14
EP
El escritor y matemático malagueño Alberto Castellón reflexiona sobre la crueldad infantil en la novela 'Regina Angelorum' (Algaida), ganadora del XXVI Premio de Novela Felipe Trigo. A través de Cancú, una niña de "extraordinaria inteligencia" y poderes adivinatorios, que ejerce una "profunda fascinación" sobre los que la rodean, Castellón construye una inquietante historia en la que queda patente cómo la infancia es territorio de la inocencia pero también de una "crueldad y sadismo ilimitados" que suele perderse con los años, explicó el autor a Europa Press.
Cancú, esta reina de los angelitos, o de los demonios, tiene la capacidad de sacar lo peor de cada cual. Pero, lo interesante es comprobar cómo los niños también disfrutan y experimentan cierto placer ante la maldad", indicó. Así, el autor señaló que los "malos" resultan "muy atractivos" y resulta "difícil" resistirse a ellos. Por ello, Castellón pone al lector en la tesitura de que "desee que el malo venza". "Puede ser que al final de la novela, el lector acabe queriendo a Cancú a pesar de su naturaleza fatal", apuntó.
En este sentido, opinó que en la actualidad se piensa "erróneamente" que los niños de hoy en día son "más crueles" que los de años atrás, cuando "si les diéramos un móvil y la posibilidad de colgarlos en Youtube, acabaríamos dándonos cuenta de que los comportamientos infantiles han cambiado muy poco".
Los angustiosos sucesos que experimentan los protagonistas de la novela en la infancia regresan a sus vidas de adultos y, con ellos, el temor a que vuelvan a producirse, con la aparición de Cancú y la sucesión de una serie de episodios "extrañamente" coincidentes con otros infortunios del pasado. Esta situación empuja a Encarni y Antonia, compañeras de clase en la etapa escolar de Cancú, a acudir a una adivinadora para que les preste auxilio, punto que sirve de hilo conductor entre los diferente capítulos y saltos temporales que experimenta la novela. En estas sesiones, se darán cuenta del "peligro" de los secretos y de la "magia" liberadora de las palabras y, sobre todo, de que "acaso la infancia no termine nunca".
Según aclaró el escritor, 'Regina Angelorum' surge de una ampliación de la obra del mismo nombre que el autor presentó a la pasada edición del Premio Felipe Trigo. "Me di cuenta de que la historia podía dar más de sí y le añadí un capítulo, uno de los centrales, por lo que tuve que revisar y reestructurar la novela", abundó.
Castellón, firmará ejemplares de su novela el 10 de mayo en la Feria del Libro de Sevilla.
Alberto Castellón (Málaga, 1956), es doctor en Matemáticas y Profesor Superior de Guitarra. Inició su andar literario en la ciencia-ficción y el género fantástico, cosechando el primer premio en el II Concurso de Relatos ASCII y publicando dos de sus relatos en las antologías 'El Pequeño librito de hojas color naranja' y 'Apuntes para un experimento'. Es autor de las novelas 'Tarta noruega', con la cual ganó el II Premio de Novela Corta Diputación de Córdoba y 'Victoria y el fumador'. También obtuvo el primer accésit en el XIII Premio Alfonso Sancho Sáez de Relato con 'Conversación en el Talgo' y ha sido finalista de certámenes como el Premio Ateneo de Sevilla de Novela en varias ediciones, el Premio Felipe Trigo de Novela, el Premio de Narrativa en Castellano Vicente Blasco Ibáñez, el Premio SUR de Novela Corta y el Premio Cáceres de Novela Corta, entre otros.

22 abr. 2008

Regina Angelorum en Ámbito Cultural




Ámbito Cultural El Corte Inglés de Málaga celebrará el Día del Libro presentando "Regina angelorum" (Algaida, 2008), novela de Alberto Castellón que obtuvo el XXVI Premio "Felipe Trigo".


El acto, que correrá a cargo del escritor Andrés Reina, tendrá lugar el 23 de abril a las 17:30 horas. A continuación, el autor procederá a firmar ejemplares de su obra.