24 nov. 2008

Letizia, Borges y el Infinito

En la pasada edición del Premio "Felipe Trigo" de Novela, coincidí con Manolo Pecellín actuando ambos como miembros del Jurado. En el transcurso de aquellas dos jornadas, mantuvimos muy interesantes conversaciones sobre temas diversos pues se ve que conectamos en nuestros puntos de vista y aficiones, pese a su profesión de filósofo, poeta y ensayista, y la mía de matemático-narrador. (No todas las disciplinas está tan compartimentadas como se piensa.) Por entonces me pidió Manolo que colaborase en el Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes con un artículo sobre literatura y matemáticas, pero que no llegase a asustar al lector. (Esto último no sé si lo he conseguido.)
Orgulloso de su ofrecimiento, resumí el contenido de un ensayo largo (150 páginas) que nunca llegué a mandar a un editor ya que otras tareas más urgentes me obligaban siempre a postergar el pulido definitivo del texto. Se trata de un examen del concepto del infinito, urdido a partir del inquietante relato La Biblioteca de Babel del inmortal Jorge Luis Borges. Con mayor concreción, el punto de partida es la nota a pie de página final en la que el escritor argentino atribuye a su amiga Letizia Álvarez de Toledo una errónea concepción de los cardinales infinitos aplicados a la Biblioteca.
El artículo Letizia, Borges y el infinito ha sido recientemente publicado en el boletín del año 2008 que puede leerse en el enlace